Especialistas en salud y nutrición destacan que sumar vegetales, fibra y fermentados a la parrilla permite disfrutar las tradiciones sin malestares digestivos, protegiendo la microbiota y la energía durante las celebraciones.
Las Fiestas Patrias son sinónimo de encuentro, música y gastronomía típica: asados, empanadas y anticuchos se convierten en protagonistas de la mesa. Sin embargo, el cambio brusco en la dieta —con más carnes rojas, grasas y alcohol— suele traer consigo pesadez, reflujo y digestión lenta. La buena noticia es que no se trata de restringir, sino de equilibrar.
La clave está en cuidar la microbiota intestinal, ese conjunto de microorganismos benéficos que fortalecen la inmunidad y el bienestar general. Cuando la dieta se sobrecarga de grasas saturadas, las bacterias intestinales enfrentan un ambiente inflamatorio. Aquí entran en juego los prebióticos, fibras vegetales presentes en verduras frescas o a la brasa, que llegan intactas al colon y nutren directamente a las bacterias protectoras.
«La presencia de fibra dietética y compuestos antioxidantes en la misma comida es indispensable para mitigar el estrés inflamatorio y mantener la barrera intestinal», explica el doctor Martín Gotteland, académico del Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile.
Incorporar vegetales en la parrilla favorece el vaciamiento gástrico, regula la absorción de azúcares y grasas, y previene la hinchazón abdominal. Además, sumar fermentados suaves como chucrut natural o encurtidos aporta microorganismos vivos que ayudan a digerir mejor las carnes.
Otro consejo práctico es alternar cada copa de alcohol con un vaso de agua, lo que mantiene hidratada la mucosa gástrica y evita el decaimiento. Y para quienes disfrutan del baile, la cueca se convierte en una aliada: las pausas activas tras el almuerzo estimulan el tránsito intestinal de manera natural.
Así, con pequeños gestos —más fibra, agua y movimiento— es posible celebrar el 18 con energía, vitalidad y salud, demostrando que la tradición y el bienestar pueden convivir en la misma mesa.
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