Con el Clúster Climático para la Innovación Oceánica (CINCO), Chile busca transformar su extensa costa en un espacio de prueba para tecnologías sostenibles, impulsando la economía azul y posicionándose como referente mundial en soluciones climáticas desde el océano.
Chile, con más de 5.000 kilómetros de costa y una economía estrechamente vinculada al mar, se prepara para dar un salto estratégico en innovación. Bajo esa premisa nace CINCO, el Clúster Climático para la Innovación Oceánica, una iniciativa que reúne a investigadores, empresas y autoridades con el objetivo de convertir la costa chilena en un laboratorio natural de soluciones frente al cambio climático.
Innovación y ciencia oceánica
“Chile reúne condiciones excepcionales para la innovación oceánica: una extensa costa, capacidades científicas y una industria vinculada al mar. Si logramos articular estos actores, podemos transformar nuestra costa en un laboratorio global de soluciones climáticas desde el océano”, afirma María José Urrutia, directora de CINCO y Senior Ocean Fellow de Ocean Visions.
Economía azul y sostenible
El clúster funciona como una plataforma que conecta ciencia, industria y comunidades costeras, con un enfoque práctico: llevar las soluciones al terreno, probarlas en condiciones reales y escalar aquellas que demuestren impacto positivo. “La economía azul permite impulsar nuevas industrias sostenibles, atraer inversión y generar empleos verdes, al mismo tiempo que protegemos y restauramos nuestros ecosistemas marinos”, agrega Urrutia, subrayando el potencial económico y ambiental de esta apuesta.
Entre los fundadores de CINCO figuran representantes de sectores estratégicos como Anette Krohn (Endeavor Patagonia), Rodrigo Carrasco (Amichile), Rebeca Galvez (Patbio y Patagonia Biotech Hub), Marcela Bravo (SalmonChile) y Leonardo Valenzuela (Ocean Visions), quienes ven en esta iniciativa una oportunidad para que Chile se posicione como líder en la llamada economía azul.
Chile como laboratorio global
Actualmente, el clúster impulsa proyectos piloto en la Región de Los Lagos, aprovechando la infraestructura acuícola y científica existente. Estas experiencias buscan conectar con universidades, centros de investigación y programas internacionales como la Década de las Ciencias Oceánicas de Naciones Unidas, consolidando a Chile como un espacio privilegiado para probar tecnologías oceánicas con impacto global.
La visión es clara: instalar al océano como parte central de las soluciones frente al cambio climático y demostrar que, desde el sur global, Chile puede convertirse en un referente mundial en innovación oceánica.
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