El Taller de Buceo en Apnea de la Escuela Básica G-49 de Pisagua, dirigido por la profesora Tamara Marín, permite que estudiantes desde 3° a 8° básico se formen en técnicas marinas y educación ambiental, fortaleciendo su vínculo con el océano.
En la localidad costera de Pisagua, en la región de Tarapacá, un proyecto educativo pionero está transformando la manera en que los niños se relacionan con el mar. Se trata del Taller de Buceo en Apnea, dirigido por la bióloga marina e instructora de buceo deportivo Tamara Marín, que desde 2019 ofrece a estudiantes de educación básica la posibilidad de aprender a bucear de manera segura y consciente.
El buceo en apnea consiste en sumergirse sin equipos de respiración, utilizando únicamente la capacidad pulmonar y técnicas de control corporal. Esta disciplina fomenta la concentración, la confianza y el respeto por el entorno marino. En Pisagua, los estudiantes aprenden progresivamente a familiarizarse con el agua, practicar aleteo, inmersión y quiebre de riñón, además de adquirir conocimientos fundamentales de seguridad y autocuidado.
Actualmente, el taller de buceo en apnea en Pisagua, reúne a 13 estudiantes de entre 8 y 12 años. Los niños participan en clases teóricas y prácticas en sectores protegidos de la bahía, como La Pocillona, antes de avanzar hacia zonas más desafiantes como el Canal. Los más pequeños, desde prebásica hasta 2° básico, reciben educación ambiental mediante juegos, manualidades y actividades lúdicas. Esto les permiten conocer la biodiversidad del Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos Mar de Pisagua.
La profesora Tamara Marín reconoce que esta experiencia ha marcado profundamente su vida profesional. “Cuando estudié Biología Marina nunca imaginé que terminaría dedicando una parte tan importante de mi trabajo a enseñarles a niños y jóvenes. Ha sido una experiencia enriquecedora ver cómo superan sus temores, desarrollan nuevas habilidades y aprenden a valorar el mar”.
El impacto del taller también se refleja en las trayectorias de sus exalumnos. Uno de ellos ingresó a la Armada de Chile y destacó en el área de buceo de salvataje, alcanzando una marca de 82 metros en apnea dinámica, superando el récord de 70 metros, que se había mantenido por 40 años. Para la comunidad educativa, este logro es motivo de orgullo y demuestra que el aprendizaje escolar puede abrir caminos hacia vocaciones ligadas al mar.
Apoyos institucionales
El taller ha contado con el apoyo del Instituto Nacional de Deportes, la Armada de Chile y el centro local Pisagua Sumergido. Además, ha sido respaldado por la Municipalidad de Huara y actualmente por el Servicio Local de Educación Pública Tamarugal, garantizando su continuidad.
La experiencia de buceo escolar ha tenido gran acogida entre padres y apoderados. Ellos valoran que sus hijos aprendan a desenvolverse con seguridad en el mar y fortalezcan su identidad costera. Para Pisagua, este taller representa una oportunidad única de educación, disciplina y conexión con la naturaleza.
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