La infraestructura construida por el MOP entre 2020 y 2021, demostró su eficacia al contener y encauzar los escurrimientos provocados por la intensa lluvia del martes 18 de agosto, que cerró un total de ocho días consecutivos de lloviznas intermitentes, marcando un record histórico de precipitaciones.
Aunque la intensa lluvia del pasado 18 de agosto provocó la activación de quebradas en varias zonas del litoral costero de Iquique, con escurrimiento de agua y sedimentos, las obras de infraestructura preventiva, traducidas en muros aluvionales en Iquique y Alto Hospicio, cumplieron su misión. El hecho, da cuenta de la relevancia de abordar preventivamente, la amenaza a ambas ciudades, que representaban cuatro quebradas prioritarias en la zona.
Si bien, se registraron escurrimientos de barro y sedimento en el sector del Marinero Desconocido y Barrio Industrial de Zofri, solo hubo afectación material en zonas puntuales, sin provocar daños a personas, lo que da cuenta de la efectividad de contar con muros aluvionales, como una forma de protección en quebradas.
En efecto, desde el año 2013, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha desarrollado estudios, ingeniería de detalle y la obtención de permisos ambientales y de obras, que les permitieron ejecutar construcciones de muros aluvionales en las principales quebradas que representan un riesgo para la población en Iquique y Alto Hospicio.
Obras hidráulicas MOP Tarapacá
Como resultado de este trabajo se identificaron cinco quebradas prioritarias. Actualmente, cuatro de ellas cuentan con infraestructura de protección:
- Quebrada Seca: dos muros.
- Quebrada Santa Rosa: un muro.
- Quebrada Esmeralda: un muro.
- Quebrada Zofri: un muro.
En total, son cinco muros de hormigón armado, construidos entre 2020 y 2021 con una inversión de $8.700 millones, diseñados para resistir flujos de retorno de hasta 100 años.
La única intervención pendiente corresponde a la Quebrada Alto Molles, cuyo diseño original debió replantearse debido a la ocupación no autorizada en la desembocadura del cauce. Ante este escenario, la Dirección de Obras Hidráulicas licitó dos nuevos estudios para rediseñar las obras en sectores más altos de la quebrada, dando origen a una nueva iniciativa que contempla la construcción de siete muros adicionales.
El nuevo proyecto considera un muro principal de 10 metros de altura, con capacidad para retener más de 170 mil m³ de agua y sedimentos (equivalente a 68 piscinas olímpicas), junto con otros seis muros que en conjunto podrán embalsar más de 250 mil m³ (cerca de 100 piscinas olímpicas). Estas obras se proyectan para ser licitadas durante el próximo año, consolidando una nueva etapa del sistema regional de control aluvional.
Sobrevuelo confirmó buen desempeño de obras aluvionales
Durante la lluvia intensa del 18 de agosto de 2026, los muros ya existentes cumplieron su misión: contuvieron y encauzaron los escurrimientos, mitigando los efectos sobre sectores habitados y vías. El sobrevuelo realizado por autoridades para verificar el desempeño de las obras hidráulicas del MOP Tarapacá, constató que la infraestructura funcionó según lo previsto, evitando daños mayores y reforzando la seguridad de la comunidad.
El seremi del MOP Tarapacá, Enrique Martínez, recordó que estas obras son fundamentales para la prevención y reducción del riesgo. «Permiten controlar los flujos, retener parte importante del material sólido y disminuir su peligrosidad antes de que alcance sectores poblados. Esto demuestra que la inversión pública en prevención y seguridad es fundamental».
A propósito de esta emergencia climática, quedó en evidencia que aunque muchas veces invisibles para la ciudadanía, estas obras de ingeniería son de altísima utilidad: evitan catástrofes, salvan vidas y fortalecen la resiliencia de la región frente al cambio climático.
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